Hipocresía

Siempre podemos predicar. Y podemos ser revolucionarios de la literatura. Pero la revolución se nos agota justo donde empieza las cenas de lujo y los calzoncillos de marca, porque no es compatible el epicureísmo puro con Playa Girón, no lo es. Quizás sea preferible la bandera reaccionaria ondeada sin demasiados remordimientos, con alguna duda natural, […]