Esta es una reflexión que bascula entre los territorios de lo real y lo imaginario, a partir de una premisa: no siempre se pueden evidenciar ni diseccionar las conexiones que existen entre ambos extremos.

—Lo imaginario como fruto de la enfermedad mental, lo imaginario patológico. El delirio.

delirio.

(Del lat. delirĭum).

1. m. Acción y efecto de delirar.

2. m. Despropósito, disparate.

3. m. Psicol. Confusión mental caracterizada por alucinaciones, reiteración de pensamientos absurdos e incoherencia.

~ de grandezas.

1. m. Actitud de la persona que se manifiesta con apariencia muy superior a la que realmente le corresponde.

1. m. Psicol. Síndrome atenuado de la paranoia caracterizado por egolatría, manía persecutoria, suspicacia y agresividad.

~ paranoide.

Es posible desvelar los elementos que cifran y evidencian la naturaleza interna híbrida de todo individuo, hacer una biopsia de la identidad aunque pueda resultar amenazante. Pero no lo dudemos: hay un momento en el que cualquier carácter perturbador se desvanece y las imágenes empiezan a funcionar como objetos totémicos que invitan a mirar y a confrontarse con lo desconocido.

—Lo sublime.

—El paisaje como concepto espiritual (Axel Hütte. Terra incognita) y el espíritu como otra materia.

¿Es el arte una reserva para la belleza? ¿Qué se esconde en los entresijos del Edén?

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