La artista Marian Montesdeoca invita a un viaje al pasado en ‘Bye Bye Birdie’

La exposición consta de 40 imágenes de distinto formato reveladas con una de las técnicas más antiguas de la fotografía

LA OPINIÓN DE TENERIFE

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Pieza de la serie ‘Bye Bye Birdie’. Black Glass Ambrotype, 8×10″, Marian Montesdeoca

La turbia mirada de la artista Marian Montesdeoca mezcla en su última exposición, Bye Bye Birdie, lugares y tiempos en un viaje de cine mudo que es revisión y homenaje de clásicos de la historia del arte. Las obras, 40 ambrotipos de distintos formatos, están realizados sobre vidrio de masa negra. En definición de la artista, se trata de “placas de colodión húmedo escaneadas e impresas con tintas pigmentadas”, uno de los primeros procesos de revelado fotográfico.

Marian Montesdeoca presenta sus imágenes como fotogramas de una huida del presente y un viaje al pasado, a mediados del siglo XIX, la época en que la fotografía inicia su andadura. Están hechas hoy, pero cargadas de simbolismo y elementos del pasado. Reveladas sobre placas de colodión hace que las fotos nazcan arcaicas.

Para construir la serie de fotos y la exposición misma, Montesdeoca se imagina “un carromato cargado con todo tipo de artilugios, utensilios y brebajes, tirado por un caballo”. En la carreta soñada por la artista, ” viajan varias personas, dos o tres, tal vez más”. Una de esas personas es el fotógrafo, el resto son sus ayudantes y, por supuesto, con ellos viajan sus herramientas de trabajo, su “gran cámara de madera, con su fuelle de cuero y su enorme lente de latón, pilas de frascos de cristal que contienen diversas soluciones químicas, una o varias cajas de placas de cristal, un paño negro para evitar los reflejos de la luz en el visor de la cámara al enfocar”.

Los pasajeros del carromato tienen por delante “un camino difícil que es preciso recorrer para llegar hasta el lugar en el que realizar la fotografía de un paisaje que tal vez nunca haya sido contemplado por el hombre”.

Así, Marian Montesdeoca sumerge al espectador en “una expedición fotográfica, con su laboratorio ambulante, de otra época”. El año, indica la artista, “podría ser perfectamente 1853”.

La muestra se puede ver hasta el próximo 20 de febrero en la lagunera galería de arte La Cámara, que está en el número 23 de la calle Bencomo. El horario de visita es de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00 horas.

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