Los posos del café

Hay una terraza aneja al minúsculo jardín, que no se diría que es tal si su muro calizo no estuviera plagado de buganvillas, y si más de dos árboles no salpicaran el césped. Está sitiada por el cielo del crepúsculo larguísimo del verano. Se dice que allí, en julio, nunca pasa nada. Por eso a él le gusta sentarse en el banquito de hierro, que imita a los de algunos parques que conoce, con un libro en la mano. Pero no está leyendo. Espera sin saberlo. Siempre oyó hablar de las premoniciones, pero jamás sostuvo que fuera posible anticiparse al …

Paradiso

Sancti Spíritus en julio es casi tan húmedo como en diciembre. Una plaza se redondea para que un montón de muchachitos jueguen a aventureros montándose en pequeños carros destartalados remolcados por cabras que parecen caballos. Huele distinto que La Habana, pero eso es sólo porque es más pequeño, y porque esconde un mercado donde se exhiben con timidez unas pocas frutas de un exotismo insultante, apiladas en mínimos montones construidos con esmero. No quedaría recuerdo de que fue una de las primeras villas españolas si no fuera porque cerca del centro hay una pequeña casa de estilo andaluz donde puede …

Divorcios bibliográficos

Estas cosas ocurren, es normal. La conocí en un bar, y me gustó, así de simple. Nos vimos varias veces, unas en su casa, otras en mi piso. Pero más en su casa, es cierto. Un día me dijo “quédate a dormir”, y a mí me gustó dormir con ella. Pero me fui de puntillas por la mañana, para no despertarla. Tiempo después me dijo “¿por qué no te quedas a desayunar?” y, bueno, a mí me apetecía, para qué negarlo, dormir un ratito más con ella, y hacerle café por la mañana mientras ella se peleaba con la mantequilla …

Libros de una noche

No mientas, nunca te ha sido indiferente lo que llevas a tu cama. Siempre se selecciona, aunque sea a golpe de vista fulminante, a un acompañante que resulte verdaderamente especial. Es curioso, existen libros de una noche y también libros de mesilla de noche. Quizás algunos no noten la diferencia, pero qué poco se parecen ambos. Los libros de una noche se escogen casi siempre por sus formas. Sucede que, a la hora del sueño, y ante la biblioteca de la sala a punto de bostezar, son muchas las opciones. Lo que actúa como reclamo puede ser un color llamativo, …

Tesis para Gargantúa

El libro que escribe un licenciado universitario, tras un trabajo de investigación teóricamente dirigido, de rigor científico variable, que se gesta en más o menos años, se basa en un tema necesariamente inédito, y tiene unas características formales propias impuestas por la Academia, es una tesis doctoral. Estos libros tienen un grosor importante, sobre todo si se trata de tesis “de letras”, sobrepasando las cuatrocientas páginas y llegando, en ocasiones, a doblar esta cifra. Pero lo más interesante de este tipo de libros es el día de su lectura o defensa, como se llama al acto de su presentación en …

Carnadas literarias

En Internet hay foros de discusión de todo tipo, y un chat temático para cada preferencia. Muchos son de literatura. Pero sucede que en ellos, salvo excepciones, se habla de todo menos de libros. Aunque decir “de todo” es hacer una concesión inmerecida. Realmente, se liga. Y cada libro es una carnada. ¿Y tú qué lees? Es una de las preguntas obligadas. Me gusta la poesía. Y qué curioso, si se hiciera un análisis estadístico de los autores de poemas más citados por los internautas hispanoparlantes, quien estaría a la cabeza, sin duda, sería Mario Benedetti. Es verdad que lo …

El lector cortés de Anne Fadiman

A Eme le anocheció aquel día sin permiso. Se recostó a leer en la sobremesa, y cuando se vino a dar cuenta ya era de noche cerrada. La tarde pasó tan rápidamente quizás porque la mató leyendo, de principio a fin, un libro sobre su tema predilecto, los libros. Ex Libris: Confesiones de una lectora, de Anne Fadiman. Fadiman le resultó pedante, pretenciosa y algo paranoica. Pero sé que se reconoció en muchas de sus petulancias. Su obsesión por corregir todo aquello que estuviera escrito, o su grima ante cualquier palabra mal empleada o reproducida, hacía que fuera capaz de …

Autoayuda

Detesto los libros de autoayuda y superación. Son como las cartas de despedida de los amores agotados, donde el abandonador le dice al abandonado que es una persona estupenda y que lo importante es que a partir del adiós cultiven una amistad tan profunda como la intimidad de la que llegaron a gozar un día. Son como el apoyo que te brindan los amigos cuando te sientes fatal, intentando justificar a toda costa que la víctima eres tú, que lo has hecho bien y que no tienes la culpa, cuando saben perfectamente que has metido la pata hasta el fondo …

Nosotras, que somos como los demás

Desde una tribuna, la laudeada hace años con el prestigioso Nadal, se dice reivindicadora de la literatura femenina o feminista, a lo que añade la siguiente rotundidad: la literatura sí tiene género. Se trata de Lucía Etxebarría, conferenciante en ciertos actos sobre libro de la Universidad de La Laguna. Bien es cierto que quienes escriben los libros tienen género, pero hasta qué punto la literatura, en sí misma, lo tiene. Efectivamente, una de las armas que las mujeres tienen para reivindicar su lugar en el mundo es mediante la literatura que escriben, mediante la expresión escrita y el tratamiento de …

Han vuelto a ponerse de moda los diarios. Esto confirma la tesis del un amigo que me dijo hace unos días que los diarios están hechos para ser leídos, aunque no por cualquiera. El escritor de un diario íntimo se escuda en su pudor para justificar el hecho de no mostrárselo a nadie, de mantenerlo en la más absoluta intimidad. Ahora bien, el pudor del autor de un diario termina justamente donde empieza la necesidad que todos tenemos de ser comprendidos, escuchados, atendidos; la necesidad imperiosa que nos sacude de vez en vez de justificar lo que somos y por …