¿Para qué sirve la Historia?

Hace ya tiempo que la Historia dejó de ser un mero registro de acontecimientos, y Marc Bloch dio buena cuenta de ello. Fue fundador de los primeros Annales, publicación que abanderó la corriente crítica contrapositivista que revolucionó el quehacer histórico en torno a los años treinta del siglo pasado. Y fue, además, autor de una obra inconclusa, Apología para la historia o El oficio de historiador, que condensa toda una filosofía crítica y buscadora de respuestas. Este libro se reeditó recientemente a partir de manuscritos inéditos de Bloch, que formaban parte de su propio plan de la obra y que …

Recomendar la ignorancia

Me apetece leer algo que me anime, pero debe ser un libro que no se quede en la superficie de los temas que aborde. He estado releyendo El amor en los tiempos del cólera, e incluso algo de Sampedro. Me gusta La sonrisa etrusca. Recomiéndame algo, alguna novela ligera, ya te digo, pero no simple y estúpida.  Nada de libros sobre suicidas, como ese que me has dicho que acabas de terminar, el de Veronika, la que decide morir, de Coelho, o Esa visible oscuridad, de Styron. No, necesito reírme a la vez que reflexionar. Recomiéndame el libro que más …

Desde la otra orilla

Hay libros orales, escritos en cualquier momento con palabras al aire. Libros de poesías cargadas de tradición en sus formas, pero con una inmediatez de contenidos irrepetible. Dos amigos, nacidos y educados en Cuba, en la de Fidel. Que van llevando por el mundo, sobre todo por el mundo norteamericano de su exilio, décimas improvisadas en cualquier circunstancia. Especialistas versadores de agilidad mental envidiable e incapaces de perder la sonrisa, aún cuando fueron sus propios versos los que les llevaron a prisión durante años, a pasar hambre entre las rejas de un calabozo dentro de la Isla-Cárcel. Si alguien les …

Veronika

A veces buscamos, sin tregua, libros no leídos. Años más tarde, es posible que vuelvan para perseguirnos como fantasmas por la librerías, entonces puede que no podamos evitar hacernos con ellos. Incluso, sucede a veces que nos persigue alguno que no pensábamos leer porque la crítica nos había hecho repudiarlo sin clemencia. “Paulo Coehlo es un místico”. Pero Veronika te asaltó en una tienda hace pocos días para no dejarte en paz hasta que diste marcha atrás, a propósito, sólo para comprar su novela. Te conmovió una mujer que puso fecha y hora a su final, sosteniendo que pocas cosas …

Hipocresía

Siempre podemos predicar. Y podemos ser revolucionarios de la literatura. Pero la revolución se nos agota justo donde empieza las cenas de lujo y los calzoncillos de marca, porque no es compatible el epicureísmo puro con Playa Girón, no lo es. Quizás sea preferible la bandera reaccionaria ondeada sin demasiados remordimientos, con alguna duda natural, eso sí, pero con la dignidad del capitalista que disfruta de lo bueno. No me trago un montón de literatura reivindicativa que se queda sólo en el plano de la teoría, y que le muestra a una masa dúctil las ventajas de la igualdad mientras …

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes

Me interesa MB. Al fin y al cabo no conocí a Marito, al hijo de Brenno, al muchachito asmático que vivió de mudanza, al estudiante del Colegio Alemán. A MB, en cambio, sí lo conocí. Y no fue, curiosamente, a través de sus poemas más populares, los que Nacha Guevara o Serrat hicieron canción. Fue cuando leí por pura casualidad uno de sus relatos cortos, La lluvia y los hongos. Su comienzo me impactó tanto que aún lo recuerdo literal, “¿Sinceridad? Cuidado con la palabrita”. Él le decía a ella cómo había sido lo suyo con otra. Con otra ella …

Tanatología, la teoría del capullo

No estamos educados para “ese tema”. En los libros de texto del colegio no se lee nada sobre ello salvo, claro, que se estudie con monjas o curas. Entonces sí. Se dice que cuando uno muere, si ha sido bueno en la vida le espera el Cielo, si no, el Infierno. Todo previo juicio, por supuesto. En manos de Eme cayo por pura casualidad un ejemplar una de las obras que dio a conocer (e hizo millonaria) a la doctora suiza Elisabeth Kübler-Ross, el titulado La muerte: un amanecer. La doctora Ross, según leía Eme en el prólogo, estaba dotada …

Zelig, pobre diablo

Poeta s.m. Autor de versos o de obras poéticas, esp. si está dotado para ello: Miguel Hernández fue un gran poeta. Poetastro s.m. Mal poeta: No es más que un simple poetastro, pero presenta sus obras a todos los concursos. Poético, ca. Adj. 1 De la poesía, relacionado con ella, o con rasgos propios de este género literario. 2 Apto o conveniente para este género literario. 3 Que tiene o expresa la belleza, la fuerza estética u otras características propias de la poesía. Tres palabras con sus correspondientes definiciones. Un diccionario cualquiera. Vale éste, Clave, Diccionario del uso del español …

Alquimia

No hizo falta París, 1918, ni una exposición en el Armony Show de Nueva York. Tampoco el Cabaret Voltaire de Zurich, el del poeta que contaba que a la cola de una vaca la llamaban así los negros Krow, al cubo y a la madre en cierto lugar de Italia, al caballo de madera, a la nodriza, y a la doble afirmación en rumano y en ruso. Sólo tres personajes. El Cuentadientes, el Fabricante de lágrimas de vidrio, y Ella, que era casi rubia. El primero solía escribir de cuando en cuando, y a fuerza de martillo, historias de toreros. …

La estupidez adulta

Sostenía un famoso periodista andino que hay libros infantiles que son como las novelas de romanos escritas en el siglo XIX. Las últimas intentan recrear prolijamente la época de los césares, mientras que los primeros lo hacen con la infancia. Los romanos de unas no son sino personajes decimonónicos, ataviados con blancas túnicas y dorados apliques, que piensan como habituales de cafés parisinos de época; los otros no son sino mayores estúpidos que construyen estúpidos infantes intentando que parezca que sus estúpidos ademanes son los que les gustaría leer a los niños para reconocerse en ellos. Harry Potter, y éste …